Aspectos de la teoría de la sintaxis by Noam Chomsky

By Noam Chomsky

Show description

Read Online or Download Aspectos de la teoría de la sintaxis PDF

Best no-ficcion books

El Hombre En Busca del Sentido

El general practitioner Frankl, psiquiatra y escritor, suele preguntar a sus pacientes aquejados de multiples padecimientos: Por que no se suicida usted? Y muchas veces, de las respuestas extrae una orientacion para l. a. psicoterapia a aplicar: a este, lo que le ata a l. a. vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizas, solo unos cuantos recuerdos que merece l. a. pena rescatar del olvido.

Comentario De La Biblia Por Mathew Henry

El comentario completo de Matthew Henry en un solo volumen. Un estudio desde Genesis hasta Apocalipsis. Esta edicion en espanol united states el texto de l. a. Biblia Reina Valera 1960, y resume seis tomos originales conservando toda l. a. tematica vibrante de este clasico.

Extra info for Aspectos de la teoría de la sintaxis

Sample text

Cuando yo era adolescente, mi madre escribió un relato breve sobre aquella vez que un vecino me había observado mientras caminaba por la calle y me lo dio como parte de mi regalo de graduación del instituto. » A mi madre le encantó la comparación y dedujo que, cuando ella ya no estuviera entre nosotros, perviviría a través de mí, en mi propia postura. Le dije que me encantaba su texto, pero lo cierto era que no me hizo ninguna gracia. ¿De verdad? ¿Acaso yo estaba condenada a parecerme a ella para siempre?

Aquello no significaba que, llegado el caso, no me habría enamorado perdidamente de «un cantante, un cuentista, un león y un trotamundos» que sonaba «como el estruendo de la voz de Dios», como Plath describió en una ocasión a Ted Hughes. Seguro que yo habría estado lo bastante loca para casarme con él. Pero, sin lugar a dudas, tener dos hijos antes de los treinta (Sexton tuvo los suyos antes de los veintisiete) y, al mismo tiempo, tratar de ser una poeta seria y una esposa devota era una catástrofe que habría tenido la sensatez de evitar, o eso me decía con no poca suficiencia, sin ser del todo consciente de que tenía que agradecer aquella sagacidad a la segunda oleada del movimiento feminista.

Si eres hija, la cara de tu madre es tu primer espejo y, si compartes sus rasgos —en nuestro caso, ojos y pelo castaños, una buena cantidad de pecas, una complexión menuda con esos «hombros estrechos bien erguidos»—, seguramente adoptarás sin darte cuenta su misma autoestima. Mi madre se consideraba normal, si no del montón, y yo pensaba lo mismo tanto de ella como de mí. Hablaba de una forma tan vívida de su difícil adolescencia que no me costaba nada imaginarme a aquella jovencita apocada (en mi mente, ella aparecía siempre apoyada sobre una fila de taquillas en el instituto de Newburyport —además del aspecto compartíamos alma mater—, el pelo lacio y sin gracia, terriblemente sola, con un vestido a cuadros que no le quedaba nada bien).

Download PDF sample

Rated 4.88 of 5 – based on 12 votes